Mi insomnio

Relájate y descansa

 

Acción y descanso

Hola, me llamo Daniel Garmun, creador de InsomnioDesactivado.com y también soy insomne.

He comprobado que por lo general nos reconforta conocer la experiencias de otras personas que tienen o han tenido el mismo problema que nosotros.

Como creo que puede servirte de ayuda, a continuación voy a relatarte con la máxima brevedad posible la historia de la relación que he mantenido con mi insomnio desde donde me alcanza la memoria hasta hoy…

 

NIÑO INQUIETO

 

Las noches de infancia están muy difuminadas en mi mente, pero aún recuerdo que tenía muchas dificultades para conciliar el sueño. El tiempo se hacía eterno en la cama antes de dormirme…

…Escuchaba ruidos, veía sombras y las sensaciones de mi cuerpo se volvían muy intensas y en muchas ocasiones molestas e incluso desagradables…

…Como otros muchos niños no me libraba de las pesadillas, estas me producían despertares bruscos acompañados por gritos desesperados en busca de ayuda. Al día siguiente solo pensar en irme a la cama me producía verdadero pánico…

….Mi madre todavía me recuerda que una noche me escuchó dando vueltas por la casa. Se fue en busca mía y me hizo la típica pregunta que hacemos los padres cuando sorprendemos a nuestros hijos despiertos de madrugada.

-Pero hijo, ¿Como es que todavía estás despierto?

Mi respuesta fue tan sincera como la de un borracho.

“Mamá, es que yo no me se dormir”.

 

JOVEN DESCEREBRADO

 

Por lo general cuando somos jóvenes aguantamos todo lo que nos echen, tenemos energía inagotable y no nos preocupamos por los horarios para dormir. Si hay que trasnochar para divertirse se trasnocha, ya dormiremos cuando podamos o si no siempre está la opción de empalmar la noche con el día…

…Así viví desde mi adolescencia hasta los veintitantos. Los fines de semana saliendo hasta el amanecer y mal durmiendo de día. Y los días lectivos quedándome hasta las tantas viendo la tele o escuchando la radio. Muchas fueron las ocasiones en las que que iba a clase muerto de sueño, o que perdía la primera hora porque no tenía fuerzas para levantarme por mucho que mi madre insistiera en ello…

…Cuando comenzó mi vida laboral arrastraba una inercia de muchos años de mala higiene del sueño. Pero ahora tenía una responsabilidad en la que no podía fallar. Una cosa aprendí a la fuerza: Es incompatible dormirse tarde y levantarse temprano con sentirse bien durante una jornada de trabajo...

…¿Que hice entonces?, ¿Cambiar mis malos hábitos? No, desde luego que no. La fuerza de la costumbre hacía que siguiera acostándome de madrugada y ni me planteaba cambiar este mal hábito, me conformaba con despertarme más tarde  los fines de semana y festivos. Pero esto no era suficiente para mi organismo y empecé a vivir cada día con sueño y malestares.

…Por otro lado la forma en la que dormía tampoco era la más aconsejable. Casi siempre lo hacía en el sofá y con la tele encendida, si me despertaba de madrugada podía ser que hiciera el esfuerzo para ir a la cama, o no.

 

PADRE DESBORDADO

 

A los 26 años comencé a trabajar a turnos, una semana por la mañana, la siguiente por la tarde y la tercera por la noche. Este ciclo lo repetí una y otra vez durante 5 años. Esto coincidió con el nacimiento de mi primer hijo y lo que representa tener a un bebé en casa.  Por aquella época tampoco cuidaba mi alimentación ni hacía mucho deporte. Todo esto derivó en que casi siempre me encontrara bajo de energía y que también enfermara con mucha frecuencia…

…A los treinta y pocos años cambié de empleo, se acabaron los estresantes turnos, por fin mis horarios empezaron a ser más acordes con mi naturaleza humana. Pero aunque me encontraba algo más descansado, seguía bastante estresado al no controlar bien diferentes aspectos de mi vida. Mantenía la rutina de acostarme tarde, no era consciente de la importancia de la nutrición y apenas me ejercitaba…

…Por lo tanto, hasta este momento de mi vida había sufrido de insomnio en forma de dificultad para conciliar el sueño, de múltiples despertares nocturnos e incluso de alguna noche totalmente en vela, pero aún me faltaba conocerlo en la peor de sus facetas. Y esto sucedió en el momento más inesperado para mi…

…Siguiendo el orden cronológico de los hechos, ahora llegamos a una época tranquila de mi vida. Por fin se estabilizaron algunos detalles que me perturbaban, por lo que se redujo mi nivel de ansiedad y esto hizo que mejorara mi salud, sobre todo la digestiva. Al sentirme más relajado también comencé a dormir mejor, me acostaba más temprano y mi sueño era más reparador que nunca. Pero esto no duró mucho porque como se suele decir, el demonio cuando se aburre mata moscas con el rabo.

 

ADULTO OBSESIVO

 

Constantemente he necesitado tener objetivos hacia los que dirigirme y por lo general han estado orientados a conseguir nuevas habilidades o aprendizajes. Fue por eso que con una familia de la que era co-responsable y un trabajo de jornada completa, decidí volver a la universidad. La carrera elegida esta vez fue la de psicología...

…Desde siempre me ha fascinado el estudio del comportamiento humano y me atrae mucho la posibilidad de ayudar a personas a superar sus problemas. Pero la apuesta me salió rana. Y ahora si voy a contarte como comencé a padecer insomnio crónico

…Como el día solo tiene 24 horas y desde las 7:00 a las 22:00 las tenía ocupadas por el trabajo y la familia, decidí utilizar la noche para estudiar. Me acostaba a las 22:30 y me despertaba a las 4:00 para hincar los codos durante 3 horas antes de irme a currar…

…Lo empecé llevando bien, la ilusión es una poderosa motivación que mueve montañas. En el primer cuatrimestre aprobé todas las asignaturas en las que estaba matriculado. Pero llegó el momento en que el cansancio acumulado y mi personalidad “ligeramente obsesiva”, se aliaron para gastarme una broma demasiado pesada…

…Creo que estudiaba algo sobre el hipotálamo, no lo recuerdo bien ahora mismo. Lo que si es seguro es que la lección hablaba de alteraciones neuronales, una de ellas tenía como consecuencia la dificultad o incluso la imposibilidad total de conciliar el sueño. Y aunque para mucha gente sea difícil de creer este pequeño detalle desató un terrible incendio en mi mente…

…Aquella noche, recién acostado, comencé a pensar en las distintas regiones de mi cerebro. ¿Puede ser que yo sufra la lesión descrita en el libro de psicobiología? ¿Será este el motivo por el que siempre he dormido tan mal? ¿Este trastorno será degenerativo e irá empeorando con el tiempo? Mi subconsciente iba dando una respuesta afirmativa a cada una de estas preguntas y las implantaba en mi mente como verdades absolutas…

…No recuerdo si llegué a dormir algo esa noche, pero de ahí en adelante mi vida comenzó a ser desesperante, mi cabeza era un hervidero de ideas y todas relacionadas con la creencia de que no podría volver a dormir. Conforme se acercaba el momento de meterme en la cama el pánico se iba apoderando de todo mi ser, sabía lo que me esperaba cuando se apagaran las luces…

…Y así pasé dos semanas. Una o dos horas era lo máximo que dormía cada noche. Por supuesto durante el día era un zombie que deambulaba por el mundo con un gran sufrimiento en forma de miedo y ansiedad. Mi sentido del humor estaba en niveles de 0 absoluto y tenía sensaciones desagradables por todo el cuerpo…

…Cuando tenía cualquier hueco buscaba algún rincón donde nadie me observara para tratar de echar una cabezadilla. Pero en esos momentos era cuando la cotorra que habitaba en mi cabeza se volvía más insoportable…

El fracaso en aquellos intentos de dormir por el día empeoraba aún más mi desastroso estado de nervios.  Busqué remedios en los clásicos, tomar infusiones, ver la tele, arrullarme a mi mismo y también devorar libros. Pero todos estos intentos tenía el mismo frustrante resultado, cuando el sueño estaba a punto de vencerme, mis pensamientos volvían a boicotearlo…

…Fui al médico de cabecera que me derivó al psiquiatra y este a la farmacia. Por primera vez probé los somníferos, no recuerdo cual era nombre de aquella pastillita, pero si que aquella noche dormí 8 horas del tirón. ¡Ah, entonces no tengo el cerebro averiado! ¿Pero que es lo que me pasa señora psicóloga?. La respuesta fue sencilla pero sin embargo la solución era muy compleja…

Durante seis años conviví frecuentemente con crisis insomnes. Podían durar desde una noche aislada hasta varios meses. He compartido vaso con todo tipo de medicamentos y otros suplementos más “naturales” para intentar aumentar en alguna medida la cantidad de horas de sueño. He visitado a distintos profesionales y probado con algunos tratamientos alternativos. Pero nada de esto era lo suficientemente eficaz para sentirme liberado de mi insomnio.

 

MADURO APRENDIZ

 

Cuando cumplí los 40 me planteé la vida con un enfoque diferente. Gracias a la proliferación de las redes sociales me percaté de la cantidad de problemas psicológicos que tiene la gente y entre ellos el insomnio es de los más comunes. Me di cuenta de que ni mucho menos era el mío un caso raro. Comencé a interrogar a familiares, amigos, compañeros e incluso a recién conocidos y descubrí que un porcentaje muy alto tenía dificultades para dormir, también constaté la preocupación por las consecuencias que esto les podía acarrear para su salud. A partir de ese momento tuve un nuevo propósito: Conocer mejor a mi insomnio…

…Para ello he indagado a fondo a través de fuentes fiables, he escuchado testimonios reales y por supuesto he experimentado conmigo mismo. De esta manera, por el viejo método de ensayo y error es como por fin encontré fórmulas que funcionaban para la desactivación de mi insomnio…

Cambié muchos de mis viejos hábitos, comencé a hacer ejercicio físico y revolucioné por completo la forma de alimentarme. Pero lo más importante sin duda es que conseguí modificar la forma de relacionarme con mi insomnio. Esta transformación no ha sido una tarea sencilla, pero como para conseguir cualquier otro objetivo,  la clave está en la paciencia y la constancia…

…No voy a decir que ahora duermo como un bebé, porque estaría mintiendo. Todavía paso algunas noches malas, aunque con mucha menos frecuencia que antes. Lo que si he obtenido es una mayor comprensión de las causas de mi insomnio y en consecuencia un plan de acción sobre ellas. A veces, sigo teniendo miedo a no dormir, pero ahora no huyo de él, lo miro de frente y casi nunca consigue atraparme en su red…

…Gracias a esto me he liberado de mucha ansiedad y me siento muchísimo más descansado. Por lo general tengo pocos malestares, soy más efectivo, estoy de buen humor y me encuentro muy optimista con respecto a todo…

…A los 42 años aún no he encontrado la forma de atrapar al sueño, quizá uno de mis mayores errores fue intentarlo desde niño. Lo que si he aprendido es a esperarlo con serenidad y a dejar que sea él quien se apodere de mi.

InsomnioDesactivado.com es mi nuevo proyecto. Después de mucho tiempo de preparación lo he puesto en marcha, mi principal propósito es el de ayudar a personas que tienen insomnio y buscan la forma de superarlo. Tengo la ilusión por la nubes mientras que escribo estas línea, pero voy a tener que dejarlo aquí porque un visitante muy especial está a punto de llamar a mi puerta, viene todas las noches y me encanta su compañía, pero como casi siempre prefiero esperarlo en la cama.

 

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